El aprendizaje ha cambiado a través de los años, a finales del siglo XIX y principios del
siglo XX la enseñanza era por correspondencia, a partir de 1960 surge
la enseñanza multimedia, para
1970 inicia la telemática y a partir de 1990 ésta se basa en internet, con lo
cual se crean las escuelas virtuales que nos proporcionan el beneficio de
estudiar desde el hogar o centro de trabajo.
El ser un estudiante en
línea no significa que se debe tener un
amplio conocimiento en tecnología y que por esto sea una tarea difícil; debe existir el compromiso y responsabilidad,
asumiendo las habilidades, destrezas y
estrategias con las cuales se buscará, seleccionará y se procesará la
información para adquirir el conocimiento al ritmo que sea el adecuado así
cuando se presente una dificultad poder tener alternativas de resolución. Es
importante considerar que el tener contacto con el docente y compañeros esto proporcionará retroalimentación.
El estudiante en línea debe tener
retos; como es elaborar una agenda de actividades para administrar sus tiempos,
adaptarse a este estilo de aprendizaje donde se vuelve auto critico y reflexivo y que éste depende del ritmo de
estudio que se establezca, apoyarse en compañeros para enriquecer el
conocimiento, desarrollar habilidades de lecto-escritura.
Como estudiante se debe estar
consciente de que el modo de enseñanza-aprendizaje no es el tradicionalista y
que este método lleva un ritmo constante y activo entre profesores y alumnos